domingo, 8 de diciembre de 2013

EL CONVITE DE TOTONICAPÁN







El Convite

En el departamento de Totonicapán, la lucha por el poder de la cabecera, se manifiesta simbólicamente en la representación de un baile público, el Convite. Viene practicándose desde 1946 hasta la fecha, y ha sido administrado principalmente por burócratas locales, ex alcaldes, maestros y sujetos reconocidos en la sociedad de este lugar ubicado en el Occidente de Guatemala.
El Convite se presenta cada 25 de diciembre. Los bailadores (hombres ladinos exclusivamente), totalmente disfrazados, se mueven en pares en las principales calles del centro de Totonicapán y algunas donde residen k´iche´s urbanos, por espacio de 15 horas, hasta que cerca de la media noche se “descubren” frente a sus familiares y amigos. Los disfraces se caracterizan por representar a personajes del mundo de la cultura global, la farándula, personajes de películas de Hollywood, de las caricaturas que se ven vía cable, protagonistas de telenovelas y, además, personajes inventados, y raramente alguno asociado al mundo de la política nacional o local.
El evento se relaciona al poder local ladino y a la exclusión de los indígenas. Desde el Convite, dicen portar la “moralidad”, el civismo, la ciudadanía, justo como lo hacían los ladinos decimonónicos en Totonicapán, usando también las instancias del poder local y sus conexiones para incluirse dentro de la identidad totonicapense.
Estos elementos intentan dar legitimidad a la “modernidad”, pretenden, por ejemplo, moldear identidades “antimodernas” para los indígenas. Y no deja ver llanamente los discursos raciales y discriminatorios que ocultan entre líneas.

La “totonicapanización”, o este intento por redefinirse como sujetos sociales desde lo regional –en una Nación– pueden verse como una forma de procurarse nuevos espacios en la tradición histórica. Se puede pensar que la estrategia de los conviteros pasa por hacerse parte de la moda del multiculturalismo, y entonces pretenden ser parte del folklore para ser tomados en cuenta.

ALIENACIÓN
Es el fenómeno que durante décadas nos ha conquistado, desde los medios de comunicación, cine y todas las demás influencias extranjeras que han llegado a lograr que Guatemala se desposea de su propia individualidad cultural y patriota.

La ALIENACION existente en nuestro país puede ser de carácter Cultural o Religioso como la celebración del Norte Americanísimo rito del Thank’s Giving en Guatemala o el día de la Aparición de La virgen de Guadalupe al indígena mexicano y ahora nombrado San Juan Diego en el en el Monte del Tepeyac (México) hemos adoptado dogmas y creencias extranjeras. Las de carácter Político donde se idolatran a dictadores y revolucionarios extranjeros los cuales han efectuado un sin fin de estragos en sus propios países, existe el de carácter Económico en el cual gozan de mayor preferencia los productos producidos por otros países en nuestro mercado.

En conclusión, Guatemala se ha vaciado de si misma para llenarse de otras culturas, creencias y tradiciones las cuales son catalogadas por el mismo guatemalteco como “mejores” y hemos dejado a un lado lo que realmente nos hace auténticos, lo que realmente haría de nosotros una verdadera nación.


In the state of Totonicapán, the fight for the head of the community is manifested symbolically in the public dance: el Convite.  Practiced since 1946 until today, el Convite has been administered principally by local buerocrats, former mayors, teachers, and well known social figures located in western Guatemala.

El convite is presented every December 25.  The dancers, (exclusively ladino men), completely disguised, move in pairs through the main streets of downtown Totonicapán for 15 hours until almost midnight when they are "uncovered" by their family and friends.  The costumes are designed to represent cultural characters from around the world from showbiz, hollywood movie stars, cable television cartoon characters, soap opera protagonists, as well as invented personalities, and the rare local or international political figure.

The event is related to the local ladino power and the exclusion of the indigenous population.  El Convite continues to manifest the morality, civility, and citizenship of ladinos in nineteenth century Totonicapán, as well as using instances of local power and connections to include themselves within the Totonicapán identity.  

These elements intend to legitimize the "modernity", in turn modeling "anti-modern" identities for the indigenous population and hiding the discriminating hate speech that is written between the lines.

The "Totonicapán-ization", or this intent to redefine themselves as social subjects from the region - in a nation - can be seen as a form to procure new spaces in the historical tradition.  The strategy of the el Convite dancers to be part of the fashion of multiculturalism, and then claim to be part of folklore should be taken into account.

No hay comentarios :

Publicar un comentario